¿Dolor de espalda baja? Tu músculo Psoas podría ser el culpable

¿Dolor de espalda baja? Tu músculo Psoas podría ser el culpable

Si pasas mucho tiempo sentado o sientes una punzada constante en la zona lumbar que no desaparece con el descanso, es muy probable que el responsable sea el psoas ilíaco.

A menudo llamado “el músculo del alma” o el principal “músculo de la huida”, el psoas es una pieza clave en nuestra postura. Sin embargo, en el estilo de vida moderno, suele ser el gran olvidado hasta que el dolor aparece.

¿Qué es el Psoas Ilíaco?

Es un músculo profundo que conecta tu columna vertebral con las piernas. Es el principal flexor de la cadera (el que nos permite levantar la rodilla) y actúa como un puente vital entre el torso y el tren inferior.

Causas principales del acortamiento del Psoas

El acortamiento no ocurre de la noche a la mañana; es el resultado de hábitos sostenidos en el tiempo:

  • Sedentarismo prolongado: Al estar sentados, el psoas se mantiene en una posición de contracción (flexión de cadera). Si pasas 8 horas al día sentado, el músculo se “acostumbra” a esa longitud reducida y pierde elasticidad.
  • Entrenamiento mal compensado: Realizar muchos ejercicios de abdominales (especialmente elevaciones de piernas) sin estirar correctamente el psoas después puede generar una tensión excesiva.
  • Estrés emocional: El psoas está vinculado al sistema nervioso. Ante el estrés, el cuerpo tiende a encogerse en una posición de protección, tensando este músculo de forma inconsciente.

Consecuencias en el paciente: Más que un simple dolor

Cuando el psoas se acorta, “tira” de las vértebras lumbares hacia adelante, provocando un desequilibrio en toda la cadena muscular:

  • Hiperlordosis lumbar: Se acentúa la curva de la espalda baja, lo que popularmente conocemos como “sacar cola”.
  • Dolor lumbar crónico: La tracción constante sobre las vértebras genera inflamación y molestia al estar de pie o caminar mucho tiempo.
  • Falsa ciática: La tensión puede comprimir nervios cercanos, enviando hormigueos o dolor hacia la ingle o el muslo.
  • Dificultad para extender la cadera: Al caminar, el paso se vuelve más corto porque el músculo no permite que la pierna vaya hacia atrás con fluidez.

¿Cómo recuperar la salud de tu espalda?

El tratamiento no consiste solo en estirar. Es necesario evaluar la postura global, fortalecer los glúteos (que suelen estar “dormidos” cuando el psoas está tenso) y liberar la tensión mediante terapia manual.

No permitas que un músculo tenso limite tu calidad de vida.

Si te sentiste identificado con estos síntomas, es momento de buscar una solución profesional y personalizada. En La Fisio contamos con especialistas listos para ayudarte a recuperar tu movilidad y vivir sin dolor.

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